Mi corazón ya no se siente esclavo del libro de las normas al que se supone que debemos vivir apegados para que la vida sea correcta. Y de hecho, me alegra haber descubierto que la vida, mientras no se haga daño a otros, siempre es correcta; no existe una forma equivocada de amar si el amor es real y no hiere a nadie, no existe una manera equivocada de vivir si hay amor en tu vida, no existe una forma equivocada de sentir si lo que se siente saca lo mejor de uno.
Con el alma libre




