La vida de escritora

«Quienes escribimos, lo hacemos porque se nos hace un acto necesario. Procesamos el mundo, lo cuestionamos, e imaginamos otros mundos mejores o peores, en un esfuerzo (conciente o no) de comprender o evadir la realidad que nos rodea. El oficio del escritor es explorar nuestra naturaleza humana, por lo que no es casualidad que muchos de los más reconocidos escritores hayan sido también considerados (o de hecho) filósofos».

A mi gato Pichu

Pichu fue el primer gato que rescaté. Antes de él, solo compartí mi vida con Reina Victoria, que era una gatica tricolor rescatada por mi hermano menor y que, aunque le prometimos a mamá que se quedaría solo una noche, pues murió de vieja en mi casa veintitrés años después.