#350Ya Sin pueblo que obedezca, no hay hombre capaz de gobernar. –L. V. Velásquez
Querida Asamblea Nacional:

Sitio Oficial de L. V. Velásquez
«Narrativa para almas despiertas»

#350Ya Sin pueblo que obedezca, no hay hombre capaz de gobernar. –L. V. Velásquez

Si queremos lograr un cambio para bien de todos y hacer honor a quienes han sido asesinados por este régimen criminal, todos tenemos que poner un grano de arena

Cada vez que fallamos, permitimos que la dictadura se afiance en el poder, que nos persiga, que obtenga el control de nuevas áreas productivas del país, que robe, mate, torture y hunda más en la miseria a un pueblo que solo quiere vivir en libertad, trabajar y saber que hay un futuro posible.

Pichu fue el primer gato que rescaté. Antes de él, solo compartí mi vida con Reina Victoria, que era una gatica tricolor rescatada por mi hermano menor y que, aunque le prometimos a mamá que se quedaría solo una noche, pues murió de vieja en mi casa veintitrés años después.

"Decir que la realidad es objetiva es siempre un error. Pero para entender el porqué, primero habría que descubrir cómo es que el amor pueder ser como un elefante"

Sinopsis de la segunda edición de "Las tantas que hay de mí". Disponible a través de Amazon en formato Kindle y Paperback.

Estrenando portada para la 2da edición de mi novela Las Tantas Que Hay De Mí

Mi corazón ya no se siente esclavo del libro de las normas al que se supone que debemos vivir apegados para que la vida sea correcta. Y de hecho, me alegra haber descubierto que la vida, mientras no se haga daño a otros, siempre es correcta; no existe una forma equivocada de amar si el amor es real y no hiere a nadie, no existe una manera equivocada de vivir si hay amor en tu vida, no existe una forma equivocada de sentir si lo que se siente saca lo mejor de uno.

Muchas veces creemos estar viviendo como verdaderamente deseamos hacerlo y de repente un día te levantas de tu cama y no eres capaz de reconocerte en el espejo, tu cuerpo te es ajeno, ésa persona a tu lado te resulta extraña y mientras sirves el café, te preguntas qué estás haciendo.

No siempre es fácil entender lo que sentimos…